-Una misión aparentemente sencilla sobre intentar investigar lo que le ocurría a una casa abandonada a las afueras de un pequeño pueblo a una hora de Magnolia. El mago de hielo había pedido a la pequeña Dragón Slayer que le acompañara. Nunca habían ido a una misión ambos solos y tenía curiosidad sobre como trabajarían en equipo. Al llegar a aquella casa entraron pero la puerta principal que se notaba que era antigua puesto que soltaba un chirrido.- Bueno vamos allá. -Dijo para tranquilizar a la pequeña maga que se le notaba asustada.-
-Un escalofrío le recorrió todo el cuerpo ¿por que había accedido a ir? Aquella mansión no parecía un sitio agradable en el que estar. Ella quería demostrar que no tenía miedo y se había convertido en una excelente maga capaz de enfrentarse a cualquier obstáculo que se le presentara.- Gray-san no me esta gustando esto.
Tranquila Wendy, no va a pasar nada. -Intentaba tranquilizarla para que no estuviera nerviosa, no podía ocurrir nada.- Vamos a ver que se encuentra en este sitio. -Pasaron un gran pasillo hasta llegar a una habitación al fondo del pasillo. Detrás de esa puerta su oían risas malignas algo que no parecía dejarles tranquilos a ninguno de los dos magos.- Yo voy primero, ¿de acuerdo? -Abrió la puerta y se encontró a una mujer de espaldas, con un sombrero y un vestido largo y negro.- Creo que es una bruja. -Dijo con un tono de voz bajo para no les oigan.-
Déjeme ver. -Se asomo también por la puerta y pudo ver a ese ser horrendo rodeado de pociones y calabazas con velas dentro de ellas.- ¿Que hacemos ahora, Gray-san? -Le pregunto con una voz nerviosa.-
Vamos a entrar. -Abrió la puerta por completo y entraron corriendo, preguntado que era lo que buscaban y que hacia allí. Aquella mujer se limito a desaparecer como por arte de magia. Del caldero salieron una especie de entes que parecían fantasmas.- Wendy vamos a por ellos o no podremos avanzar. -Ambos magos empezaron a lanzar ataques que parecía que funcionaban y todos esos seres desaparecieron delante suyo.- Wendy estas bien. -Le preguntó a su compañera.-
Si tranquilo Gray-san. Parece que detrás hay una puerta, vayamos a ver. -Abrieron la puerta que daba paso a un gran jardín lleno de tumbas, un escalofrío recorría el cuerpo el la maga a quien no le estaba gustando nada la situación.
-Esto cada vez se entraba volviendo más extraño y tétrico. ¿Lapidas? ¿En serio? Todo esto era muy raro pero seguro que todo tenía una explicación. De una de las lapidas salio un ser de piel blanca, con colmillos afilados y un traje bastante antiguo.- Wendy cuidado creo que es un vampiro. -Todo esto parecía surrealista pero antes de que pudiera reaccionar Wendy había salido asustada hacia más adelante.- ¡Wendy! -Corrí detrás de ella para intentar detenerla.-
-Ver a ese engendro no le gustaba nada. Preferiría quedarse en el gremio o en otra misión pero ahora ya era demasiado tarde como para echarse atrás. Después de la carrera ambos acabaron en una habitación que parecía de una adolescente un poco extraña. Había calaveras de plástico sobre estanterías llenas de libros.-
-Nada dejaba de sorprenderle, pero se sorprendió aun mas cuando vio una foto de Loke el espíritu celestial con corazones de cuando aún estaba afiliado al gremio.- Pero que narices... -Dijo extrañado por todo.-
-Se ruborizó cuando vio aquellas fotos de la llave de Lucy.- Gray-san... -Señaló un monstruo que veía desde una ranura de la puerta del dormitorio. Al ver que iba a gritar Gray le tapó la boca y ambos se ocultaron detrás de la puerta.
Mira Wendy, es un demonio. Tiene cola y cuernos. Sabes que yo soy un Demon Slayer, puedo encargarme de él antes de que te des cuenta. -Se dispuso a prepararse para luchar con la magia que Silver le enseñó.-
Gray-san no tan rápido. No es lo que tu crees. -Pestañeo varias veces para asegurarse pero pudo ver que esa cosa tenía algún trato.-
Tienes razón. Solo tiene huesos, es un esqueleto. Será mejor no acercarse mucho de momento. -Las cosas extrañas no paraban de sorprenderle así que decidió quedarse al margen por el momento.
Gray-san, te propongo un trato. Yo salgo primero he intento distraerle mientras tanto tu vas a atacarle. -Le propuso la idea entusiasma para que la acepte.-
De acuerdo pero creo que al final es un zombie. Se le esta cayendo la piel a tiras. -Ese ser estaba cambiando de forma una y otra vez. Lo que impedía que se pudiera idear un plan o una estrategia.- Yo voy a atacar. Wendy mientras tanto sube por esas escaleras para ver que nos encontramos. Ice Make: Lanzas! -Empezó a lanzarles ataques que parecía que surtían efecto en poco tiempo. Después de derrotarle siguió a Wendy hacia el piso de arriba.-
-Corrió y abrió una puerta que daba paso a un salón muy amplio con murciélagos dibujados en las paredes de forma infantil, como si los hubiese pegado un niño de 5 años.-
-Al ver el panorama se extraño. Solo veía libros sobre rituales satánicos y mas de ese estilo.-
-Libros, dibujos, fotos de Loke... Que era ese sitio. Ya nada tenía sentido. Justo enfrente de ellos había una caja con diferentes disfraces y una nota que decía "Todo esto era una broma así que ahora divertíos". No entendían nada pero ya que la nota lo decía ¿Por que no divertirse un poco? Gray sugirió ir al gremio a divertirse por la noche de brujas del 31 de octubre.-
-Se disfrazaron con lo que había en la caja, acompañados con unas telarañas decorativas. El plan era hacerles pasar un poco de miedo a la gente del gremio.-
-El mago de hielo prefirió disfrazarse de Drácula aunque fuese un poco típico podía asustar un poco con la interpretación adecuado.- ¿Nos vamos? -Le preguntó a la maga quien asintió mientras se alejaban con una sonrisa en la cara.-
Gray-san, vamos a asustarles. -No era habitual en ella querer ser tan maligna pero la situación se presentaba de forma graciosa y por una vez no iba a pasar nada.-
-Llegaron a al gremio y la broma empezó. Apagaron las luces del gremio de repente dejando a todos extrañados. Utilizaron una silueta de un gato e imitaron los sonidos de estos.-
-Por las ventanas que estaban un poco abiertas echaron un poco de sangre falsa. Se notaba que a los que estaban dentro les estaba extrañando todo esto.-
-Terror era lo que reflejaban sus caras. Se notaba que no entendían lo que ocurría y eso hacía que ambos magos no dejaran de reírse desde fuera, donde lo estaban observando todo.-
-El miedo se apoderaba de sus compañeros pero todo esto no había mas que empezado. Desde la ventana soltaron unos sesos que habían comprado en un mercado antes de llegar al gremio.-
-Querían hacerles pensar que el gremio estaba encantado o que ocurría un hechizo o maldición.-
-Como era de esperar todos ellos huyeron hacia el jardín de afuera, que habían decorado como si fuera un cementerio.-
-Todo esto le estaba gustando. Asustar a sus amigos el día 31 de diciembre, parecía que se podía convertir en una tradición que hacer todos los años. La idea de las tumbas había venido bastante bien para hacer una decoración de campo santo.-
-La gente no paraba de gritar.- Ves te dije que era una buena idea al fin y al cabo. -Le dije a quien a partir de ahora sería quien me ayudara para estas cosas.-
-Entre susurros, risas y desde la distancia comentábamos todo lo que estaba ocurriendo. Ver a Natsu correr de esa forma o a Lucy gritando asustada hacia que el mal rato que pasaron ellos en la casa desapareciera por completo.-
-Todos se fueron del gremio por la puerta principal dejando tras de si a los dos magos quienes no paraban de reírse.-
-Después de que los magos de Fairy Tail salieran fueron a buscarles para contarles lo ocurrido y que todo era una broma. Pero mejor decidieron que esperarían un poco mas para ver como acababa todo esto.


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